Retrato Desnudo
El desnudo no es exposición, es geometría. Menos es más cuando la luz se encarga de dibujar lo que la mirada apenas sospecha.
Me interesa el cuerpo como paisaje: el mapa de las texturas, el juego de las sombras que ocultan para revelar, y esas líneas que se entrelazan creando formas casi abstractas. El blanco y negro elimina la distracción del color para centrar la atención en el contraste puro, donde la piel se vuelve plata y la oscuridad, profundidad. No se trata de mostrar, sino de insinuar. La piel es el lienzo y la luz, el pincel.






















